Barrio Meridiano V

Un grupo de vecinos de La Plata, del viejo Barrio Meridiano V y alrededores, en estos años recuperaron la vieja Estación de tren abandonada, creando y gestionando un Centro Cultural. El viejo barrio ferroviario está creciendo a través de tan importante movimiento artístico. Una linda historia que nos gustaría ver en otros barrios platenses.
.
EL ALBUM DE LA PLATA , los invita a visitar la página web :
http://www.estaciónprovincial.com.ar/ donde leemos: "El Centro Cultural Estación Provincial es fruto del esfuerzo de los vecinos que desde 1998 estamos trabajando para darle vida a una vieja estación que quedó abandonada. En esta gestión vecinal se crean lazos de solidaridad y encuentro para la comunidad teniendo como ideal hacer de la estación un espacio donde la cultura y el arte sean los motores del barrio, los estandartes de los vecinos y así renovar el espíritu del lugar. Intentamos que todos puedan expresarse aportando así a la realización de una verdadera cultura del encuentro. Hoy seguimos trabajando para que esos sueños se hagan realidad”.

Cristina Alfano (Poemas) a Tolosa, Ringuelet y El Mondongo

ESTACION TOLOSA SUD

Me paré en tus oxidados escalones
Con los ojos clavados en las vías
Las mismas que me alejan y me acercan
Golpeándome, sin piedad, con sus durmientes
Para que todos los recuerdos se despierten.

Cerré los ojos y los abrí rápidamente
Frente a mi se encontraban tus galpones
Más allá tus trenes y vagones
Que cansados de rodar, ya sin asientos
Han quedado recostados
En los verdes pastizales para siempre

Y giré mi cabeza bruscamente
Y me pareció ver intacta
La Escuela de Cadetes
Que a tu vera policías adiestraba
Y poniéndome en punta de pié
Hasta mi escuela 31 divisaba

La campana lejana del tranvía
Hace que mire de repente hacia otro lado
Y te veo: Marta Kosta, Redaelli y el “colo” Albano
Y a Roasio a Massino e Irigoyen, Jorge Huergo,
Los Cirones y cuantos otros que sus nombres no recuerdo.

Estación Tolosa Sud son tus ladrillos
Cada día que ha pasado de mi vida
Y tus vías son mis hijos que se expanden
Insolentes por la vida,
Ignorantes de tanta felicidad vivida.

Estación de Tolosa para siempre
Estación de Tolosa no me dejes
Que no me impidan seguir viendo tu puente
Que me lleva, que me trae y me devuelve
A mi niñez y floreciente adolescencia.

Estación de Tolosa deja que pasen
Los trenes de carga y pasajeros
Y dale un empujón a la zorrita
Para que saque de paseo a mis recuerdos.


EL MONDONGO Y SUS PERSONAJES

Cuando llegué a este Barrio comprendí
Que jamás me sentiría extraña,
Aún no compartiendo los colores
Del club de sus amores y mañanas.

A quien ví por primera vez fue a Lito,
Imponente comparado con mi cuerpo,
Luego a Mingo que parado en una esquina
Con sus ojos apagados, levantaba juego
Acumulando en su memoria tantos números
Como nombres propios de esta historia.

A Paloma caminando sin un rumbo
Volando bajo y quien sabe a donde
Con sus ojos marrones y gastados
Preguntando: quién a su hijo esconde?

Por la Diagonal 113 una tarde
Me enfrenté con un grupo de personas,
Que dialogaban y entre gestos y sonrisas
Como encontrar un lugar que los contenga
Para que juntos las tardes de descanso
Sea de amistad, alegría y más amena.

Proponían para que sea inolvidable
Convocar a la barra de antaño
Y allí estaban Pepe, el Ñato,
Chiche Muller,El Pete y Cacho Maldonado
Que entre otros que luego se agregaron
El MONDONGO TEJO CLUB inauguraron.

No conozco a mucha de su gente
Y no quiero olvidarme de algún grande
Nombraré a Favaloro y a Arturo Cozzolino
Para mí los más grande entre los grandes
Dos seres que hoy no estan presentes
Y que serán por siempre inolvidables.

ENTRE RINGUELET Y TOLOSA



Entre Ringuelet y Tolosa, mis recuerdos.

El fantasma del tren estacionado
En los galpones abandonados de Tolosa
Trajo a mi memoria aquella infancia
La escuela 31 de primaria,
las mil casas,
El puente de acero y el tranvía.
De la gente sentada en la vereda
Viendo pasar la vida día a día.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

Y vuelven los recuerdos a golpear
Las puertas cerradas de mi vida
Las abro y como punto de partida
Una luz me lleva de paseo
Balanceándome pié más pié por una vía
Bajo la atenta mirada de mi abuelo
Que apoyado eternamente en el tapial
Controlaba uno por uno nuestros juegos.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

Las plantas de laurel y mandarinas
El galpón del abuelo y el Bar de Fermín y Flora,
Donde entre juegos de cartas y ginebras,
O presenciando algún partido de bochas
Pasaban sus clientes horas tras horas.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

El aroma exquisito y penetrante
de las pizzas de la Casa Freddy,
las travesuras de cortar las tunas,
los duraznos de Emir...las bergamotas.
La farmacia Catalá y la Estafeta
Y la angostura de la calle 7.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

Y los veranos de tilos y eucaliptos
Y los inviernos de calles embarradas
Y primaveras de alfalfa y mariposas
Que no regresarán pero han quedado
En el rincón donde los guardo,

Entre mis mejores cosas y mi alma.


VIEJO BARRIO


Viejo barrio, que el hombre en su ambición
Se olvidó de embellecer tus calles.
Pudo más la soberbia del poder
A cumplir con la palabra dada.

...y tus niños se revuelcan en la basura.

Viejo barrio de arroyos y zanjones
Con luces tenues y calles embarradas
Con casas de cartón, chapa y ladrillos
Gente con poco, apenas: frenar el frío
Que el viento ingrato del invierto infiltra.

...y tus niños juegan con la escarcha.

Viejo barrio de Ringuelet y vías,
Con tu arroyo, tu puente y el Mercado,
Pasó el tiempo, marcha atrás de arriba a bajo,
Que estás pobre y con gente sin trabajo.

...y tus niños no se educan y trabajan.

Viejo barrio , jamás podré olvidarte
Porque allí crecí feliz jugando
En tus campos de alfalfa y mariposas
Tan libre como el viento y las estrellas
Que hoy me duelen tus chicos que no juegan
Con autitos, ni muñecas ni una hondera.

...y tus chicos sufren pero no se quejan.

A tus chicos los explotan , les enseñan
A mendigar, a limpiar vidrios; los condenan
ignorantes del mañana ,
a arrastrarán su dignidad por otros suelos.

...y tus chicos crecen colmados de tristezas.

Viejo barrio ya nada podrás hacer para cambiarlos
Mas que mirarlos crecer con gran tristeza,
Con sus vientres hinchados por el hambre
Y sus piecitos enterrados en la pobreza.

*Cristina Alfano, es oriunda de La Plata, provincia de Buenos Aires. Ha participado de los concursos literarios organizados por el Centro de Estudios Poéticos de Madrid, España, recibiendo varias distinciones. El 13 de abril de 2005 fue considerada Mención Especial en el concurso realizado por Ediciones Raíz Alternativa, y sus poemas fueron parte de la Antología Latinoamericana.


Los nombres de los barrios

Las localidades y barrios de nuestra ciudad nacieron en su mayoría a partir de las estaciones del denominado anillo ferroviario que conectaba a la ciudad con toda la provincia y el país. La mayoría de los pueblos periféricos al casco urbano de la ciudad fueron bautizados en homenaje a personas destacadas de su tiempo. Aquí vas a encontrar un repaso, para recordar, a quiénes se les deben cada uno de los nombres de la geografía de La Plata.
Arturo Seguí
En febrero de 1888, el Banco Mercantil de La Plata se hallaba gestionando el trazado de Villa Elisa, cerca del paraje conocido como "empalme Pereyra". Al mismo tiempo, la sociedad Terrile y Morales encomendó al agrimensor Luis Monteverde fraccionar parte de las tierras que había adquirido en la zona; el nombre elegido para la iniciativa fue entonces "Villa Nueva Elisa". La crisis financiera de 1890 derrumbó el proyecto, y en 1904 el Banco Hipotecario de la Provincia -en nombre de sus deudores Terrile y Gauna-, vendió a Arturo Seguí y Francisco Bertoletti setenta y dos manzanas de terreno en "Villa Nueva Elisa". La llegada del ramal ferroviario entre La Plata y Avellaneda, en 1926, trajo consigo la apertura de la parada "Los Eucaliptus"; poco después, se cambió ese nombre por el del propietario de las tierras en las que se asentó la estación.
José Hernández
En octubre de 1886, Teodoro Serantes compró al fisco bonaerense trece hectáreas en la chacra Nº2 de la Sección "D" del ejido de La Plata -que antes de ser expropiadas para la fundación de la nueva capital habían pertenecido a Jorge Bell-. De la subdivisión de esas tierras nació la Villa Serantes, por donde pasó el ramal ferroviario que conectaba las Lomas de Tolosa -luego Ringuelet- y Ferrari -hoy Brandsen, por donde pasaba el Ferrocarril del Sud hacia Mar del Plata-. En julio de 1888, el crecimiento de Villa Serantes se "ganó" una estación sobre ese ramal; fue bautizada José Hernández en homenaje al autor del Martín Fierro, muerto en octubre de 1886. Con el tiempo, el nombre de la estación absorbió el originario.
Manuel B. Gonnet
Una compleja trama de compras y ventas de lotes en las chacras 22 y 23 del trazado fundacional platense, de la que participaron Luis Poncet, José Joaquín Ibarbia, Julio Guillerat, Juan Bautista Vattuene, Nicodemo Baralto, Ramón Paz y Manuel García Durán, precede al nacimiento de Gonnet. En febrero de 1889, ante la inminente creación de la estación Adolfo Alsina en el flamante ramal entre La Plata y empalme Pereyra -hoy Villa Elisa-, los propietarios de terrenos se asociaron para promover la creación de un pueblo. Y anunciaron el nacimiento de la Villa Máximo Paz. Fue recién en 1931 que la estación Alsina pasó a llamarse Manuel Bernardo Gonnet, como homenaje al jurista fallecido en 1927, quien había sido legislador y ministro de Obras Públicas de la Provincia -el primero desde la fundación platense- de los gobernadores Carlos D'Amico y Máximo Paz. El tiempo, una vez más, hizo prevalecer el nombre de la estación.
Joaquín Gorina
Percival Bell, nieto y heredero de Jorge Bell, resolvió a mediados de la década del '10 subdividir los terrenos remanentes de la antigua Estancia Grande de su familia; en 1914 se loteó lo que en la actualidad es City Bell, y dos años después Joaquín Gorina compró buena parte de los lotes disponibles el oeste del incipiente casco urbano platense, cerca del "arroyo de Rodríguez". En 1923 se resolvió la construcción de un ramal del ferrocarril Provincial enlazando las estaciones La Plata -17 y 71- y Avellaneda; su trazado afectó tierras de la zona, y Joaquín Gorina fue el primero en ceder las suyas para el avance de la empresa. Por eso se dio su nombre a la estación, inaugurada en el mismo 1923.
Villa Castells
Su nacimiento está ligado al de la Villa Máximo Paz y su estación Adolfo Alsina -luego Gonnet-. Cuando los primeros pobladores, dueños de casas de fin de semana, conformaron un núcleo en crecimiento, Luis Castells -propietario de tierras que habían pertenecido a la Estancia Grande de Jorge Bell- concibió la idea de formar un nuevo poblado "del otro lado" de la parada ferroviaria; esto es, a la derecha del camino Parque Centenario, yendo desde La Plata hacia Buenos Aires. En 1909, Castells encargó la subdivisión de parte de sus tierras al agrimensor Félix Lenzi, quien fraccionó 169 manzanas en cuatro lotes de 50 metros por 50 cada uno. Según los más recientes estudios del departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la direccíon de Geodesia del ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, este loteo sería el que dio origen a la localidad.
Lisandro Olmos
La localidad se gestó en torno a una de las estaciones del ramal ferroviario entre La Plata y Mira Pampa, en tierras de Los Miradores, la "estanzuela" del coronel Lisandro Olmos. Estos terrenos habían pertenecido a la estancia de Ponce de León, a quien le fueron expropiados cuando se proyectó la fundacion de La Plata. Lisandro Olmos, un militar y político catamarqueño nacido en 1840, combatiente en Cepeda y Pavón por la Confederación, fundador del partido de la Unión Nacional y amigo de Dardo Rocha -fue inspector de las adjudicaciones de tierras de La Plata-, adquirió entonces -en parte al fisco y en parte a particulares- 327 hectáreas al sudoeste del casco urbano, bautizándolas Los Miradores. En septiembre de 1911, se resolvió designar a la estación del kilómetro 20 entre La Plata y el Meridiano V con el nombre de quien habia donado las tierras para su construcción.
Melchor Romero
También nacida en tierras fiscales, expropiadas para la fundación de La Plata -en la sección A del ejido-, la localidad de Melchor Romero tuvo un origen "espontáneo" dentro de las numerosas chacras que se habían establecido en el lugar, y subdivisiones que se dieron frente a la antigua granja de Anselmo González. Cuando se tendió el ramal ferroviario entre Las Lomas de Tolosa y Ferrari, se resolvió instalar una estación en el lugar -en donde además estaba proyectado el hospital general que se libró al servicio público en 1884, y desde 1973 se llama "Alejandro Korn"-. El 10 de mayo de 1883 se designó con el nombre de Melchor Romero y Gómez a las estaciones a construirse. José Melchor Romero fue un agrimensor, político y escritor nacido en 1830, amigo y compañero de armas de Dardo Rocha en la guerra del Paraguay (1865). Fue diputado en la legislatura bonaerense, y se disponía a asumir como diputado nacional cuando murió víctima de la epidemia de cólera de 1868.
Angel Etcheverry
El ingeniero Angel Etcheverry fue ministro de Obras Públicas bonaerense durante dos períodos: la primera gobernación de Marcelino Ugarte (1902-1906); y la gobernación de Ignacio de Irigoyen (1906-1910). Tuvo entonces una activa participación en el trazado de la línea troncal del ferrocarril La Plata-Meridiano V. Cuando en abril de 1910 se resolvió instalar una estación 15 kilómetros al sudoeste de La Plata, en las inmediaciones del paraje Esquina Negra -donde funcionaba desde 1886 una posta y feria de hacienda- se honró al funcionario y legislador con su nombre.
Avenida Cantilo
El último día de enero de 1925 tuvo lugar la inauguración oficial de City Bell, el pueblo impulsado por la sociedad anónima del mismo nombre, cuyo directorio presidía -tras la muerte de José Guerrico- Adolfo Labougle. A la estación de la localidad llegaron en trenes especiales numerosos funcionarios municipales y provinciales, entre ellos el gobernador José Luis Cantilo. En ese momento la calle principal de la incipiente urbanización era conocida como 14; la iniciativa popular quiso entonces bautizarla como el visitante, quien auguró que "City Bell será la villa más importante y de mayor belleza de las ubicadas en las inmediaciones de la capital bonaerense", y gestionó la pavimentación del acceso. Amigo personal de Hipólito Yrigoyen, Cantilo participó en las revoluciones radicales de 1893 y 1905. Durante su extensa vida pública, fue diputado provincial; interventor de la Provincia (1917-18); intendente de la capital federal (1919-21 y 1928-30); gobernador electo (1922-1926); diplomático y diputado nacional. Creó colonias penales con el objetivo de mejorar la condición de los reclusos; dispuso la enseñanza profesional e industrial en las escuelas primarias; creó escuelas rurales para mujeres; impulsó el Departamento Nacional del Trabajo; creó museos, hospitales, colegios e instituciones como el Jockey Club, el Aero Club Argentino y el Club Argentino de Comercio.
Villa Elisa
Luis Castells, multimillonario hacendado de origen español, banquero y promotor de numerosos emprendimientos inmobiliarios, estaba casado con Elisa Uriburu, la hija del salteño Francisco Uriburu Patrón, poderoso político conservador, ministro y senador nacional. En 1888, colocó la piedra fundacional de un pueblo en las inmediaciones del empalme Pereyra, al donar la primera institución -inusualmente para la época, una escuela gratuita y mixta-; en honor a su esposa, bautizó al emprendimiento Villa Elisa. Castells, que también construyó el palacio ensenadense que se conoce con el nombre de Piria -ya que era propietario de tierras que se extendían desde el empalme Pereyra hasta el Río de La Plata- se suicidó en febrero de 1897, deprimido por el fallecimiento prematuro de su hija Elisa, y por los numerosos problemas económicos que soportó después de la gran crisis de 1890.
City Bell
"Como homenaje a la familia Bell, cuyo trabajo e inteligencia han contribuido en tres generaciones sucesivas a la prosperidad de las industrias madres de nuestro país, propongo se designe al nuevo pueblo con el nombre de City Bell". Así justificó José Guerrico, presidente de la Sociedad Anónima City Bell, el bautismo de la villa que la entidad comercial proyectaba en 300 hectáreas de la antigua Estancia Grande adquiridas en 1913 a la sucesión de don Jorge Bell. El Ejecutivo provincial, por resolución del 10 de mayo de 1914, aprobó el emprendimiento. Ese mismo año, se habilitó la estación ferroviarias. El apellido Bell llegó a la Argentina desde Aberdeen, Escocia, a inicios del siglo XIX; segun relatara Lorna Bell, nieta de Jorge, "mi bisabuelo fue el primero de la familia en radicarse; estableció una fundición de hierro en donde se fabricaban máquinas agrícolas y herramientas de trabajo -arados, rastras, palas, rastrillos-; como le vendió al gobierno, y no le pagaban, fue que alrededor de 1820 le ofrecieron cancelar la deuda con tierras. Una de las estancias que le dieron fue la estancia de los jesuitas. Esa fue la Estancia Grande de mi abuelo".
Villa Elvira
Las tierras que hoy ocupa Villa Elvira formaban parte de lo que Juan de Garay bautizó como "Isla de los Guaraníes". Cuando se fundó La Plata, las expectativas de un rápido crecimiento económico de la región sedujeron a numerosos empresarios, dispuestos a entrar en el juego de la especulación financiera e inmobiliaria. Entre ellos, Juan Elías Chilotegui, un médico entrerriano, hijo de franceses, que en 1888 compró ocho hectáreas en los alrededores de La Plata -Hernández-. Chilotegui estaba casado desde 1885 con Elvira Sotés, hija de españoles y residente en Chascomús; a la muerte de Chilotegui, en 1905, Elvira Sotés y su hija Adelia Chilotegui de Hardoy se convirtieron en herederas, y el destino quiso siguieran ligadas a la compra y venta de tierras; Sotés contrajo matrimonio en 1908 con Samuel Ponsati, y juntos iniciaron la adquisición de lotes ofrecidos por el Banco de la Nación Argentina sobre terrenos de 72 a 80 y de 7 a 122. Como homenaje a su flamante esposa, Ponsati bautizó Villa Elvira a la quinta que erigieron en las actuales 120 y 76, en derredor de la que nació el pueblo.
Villa Garibaldi
Entre mediados de los siglos XVII y XIX, las tierras que hoy se conocen como Villa Garibaldi y Parque Sicardi pertenecieron a varios estancieros -entre los que se cree estuvo Juan Manuel de Rosas-. Para cuando se fundó La Plata, los propietarios eran Eugenio Sicardi y Juan González Morén. A ellos se unió Emilio Morales Gauna, promotor, martillero, empresario e industrial, que impulsó el diseño de un ejido urbano con miras al gran remate de las tierras. Este tuvo lugar el 15 de abril de 1888, y acudieron a la cita más de 3 mil personas, en su mayoría de origen italiano, de la región de Liguria. Se vendieron más de 40 manzanas de tierras, en un clima eufórico y festivo; pero la crisis económica de 1890 hizo que la mayoría de los inversores abandonaran sus propiedades y dejaran de pagarlas. Emilio Morales Gauna fue quien bautizó al proyecto como Villa Garibaldi, en honor al aventurero y patriota republicano Giuseppe Garibaldi (1807-1882), revolucionario en Sudamérica y artífice de la unidad italiana.
Ringuelet
Tal como ocurrió en el caso de Hernández, al fundarse la ciudad de La Plata, parte de las tierras de la Estancia Grande de Jorge Bell fueron expropiadas para concretar la traza del ejido urbano de la nueva capital. Dos años más tarde, el 21 de abril de 1884, Ramón Bentoso compró al fisco de la Provincia 33 hectáreas en la sección "D" de chacras. En 1883 se había decidido la creación de un ramal entre las Lomas de Tolosa y Ferrari; tres años después, se libró al servicio público una estación ubicada en el punto exacto de bifurcación de rieles -a Buenos Aires y a Ferrari, hoy Brandsen-. Se la llamó Ringuelet en honor a Augusto, destacado ingeniero ferroviario de origen francés que participó en el tendido de numerosos ramales, fue gerente del Ferrocarril del Oeste y miembro fundador de la Sociedad Científica Argentina.
Ignacio Correas
La historia del nombre de esta localidad del sudeste platense también está ligada al desarrollo del ferrocarril. En este caso, al que unía La Plata con Las Pipinas, inaugurado en 1913 y cancelado en 1978, dejando en agonía a pueblos como Arana, Correas, Vieytes, Alvarez Jonte, Las Tahonas, Bavio-. Según explica el historiador platense Roberto Abrodos, "en el caso de Correas se quiso recordar al que supo ser `primer intendente' de Ensenada, Ignacio T. Correas". Este funcionario nació en Buenos Aires en 1825, hijo de Ignacio Correas y Sotomayor y Juana Videla. En 1853, ya instalado en Ensenada, fue designado como "escrutador" en las elecciones; luego fue presidente de la Comisión de Solares del partido, y Juez de Paz. Presidió en 1854 la primera Municipalidad de Ensenada, y asistió en ese carácter a la jura de la constitución bonaerense ese mismo año. Luego fue diputado provincial, y gestionó la reparación del entonces abandonado "Camino Blanco" y el antiguo cementerio. La parada ferroviaria creada en la zona en donde supo poseer tierras lleva su nombre.
Gobernador Arana
También parte del tendido ferroviario entre La Plata y Las Pipinas. Rinde homenaje a Eduardo Arana, senador provincial y gobernador interino de la Provincia entre el 15 de marzo y el 1 de julio de 1913.
Tolosa
Martín J. Iraola era hijo de Gerónimo Iraola casado con una Pereyra. Al fallecer su padre sus bienes pasaron a su poder, en condominio con su hermana, casada con su primo Don Leonardo Pereyra.
Diversos motivos lo llevaron, no por casualidad, con acierto a lotear una fracción de tierras en las “Lomas de Ensenada” que en el transcurso de un breve tiempo se formó un pequeño pueblo al que llamó Tolosa, en recuerdo al lugar donde había nacido su padre en España. Algunas causas, llevaron al vasco Iraola a fundar un pueblo en 1871.
En primer lugar, la gran epidemia de fiebre amarilla que martirizó a Buenos Aires en los primeros seis meses de 1871, donde una tercera parte de la población inició un éxodo, trasladándose a los pueblos vecinos de Belgrano, Morón Flores, San Isidro y otros lugares que distaran del centro del contagio. Una cosa era segura todos huían escapando de la muerte.
Esta triste realidad trajo como consecuencia que se cerraran por Ley los saladeros y graserías ubicados sobre el Riachuelo por considerarse que constituían un foco de contaminación por los desagües hacia esa vía de agua.
Antonio Cambaceres y Juan Berisso instalaron por esta causa sus saladeros en Ensenada y en lo que después sería la ciudad de Berisso. No es extraño pensar que esta circunstancia haya incidido de alguna manera en el ánimo de Iraola a tomar la decisión de fraccionar una parte de sus tierras para fundar en ellas un pueblo, solicitando permiso a las autoridades.
También y casi con seguridad otro motivo podría ser el hecho de la visita efectuada el 25 de marzo de 1870 a la Ensenada del presidente Domingo F. Sarmiento invitado por el ingeniero norteamericano Guillermo Wheelwrigt que impulsaba el ferrocarril al puerto de Ensenada, cosa que finalmente consiguió el 31 de diciembre de 1872 en las márgenes del Río Santiago en la estación que se encontraba junto al actual club de Regatas La Plata.
Todo este panorama daba claras promesas de un mayor movimiento de obreros y la conveniencia de dar refugio a conductores de carretas, pasajeros o hacienda en tránsito.
Pedido de autorización: El 10 de octubre de 1871 se presento al Superior Gobierno de las Provincias, iniciando así un expediente que fue caratulado así "Expediente promovido por Martín J. Iraola, en 1871, a fin de que se autorice la fundación de un pueblo en las "Lomas de Ensenada", conforme al plano y que el nuevo pueblo se llame Tolosa".
Tolosa fue fundada el 7 de julio de 1871, esta fecha fue por muchos años considerada la fecha de fundación cosa que más tarde, en base a investigaciones y tramites se llego a la conclusión de que no era, cosa que más adelante veremos.

Catedral de La Plata

Entrada principal por calle 14 entre 51 y 53 Teléfono: (0221) 424-0112. Pergeñada con la sabiduría de Benoit, la Catedral de La Plata comenzó a levantarse frente al centro geográfico de la Ciudad en 1885. Fue proyectada en estilo neogótico, inspirada en la de Colonia de Alemania y en la de Amiens de Francia, sobre una superficie de 7 mil metros cuadrados. Si bien el proyecto original preveía el revestimiento del edificio, el hecho de no estar revocada permite apreciar una de las pocas catedrales de este estilo construidas en ladrillo. Sus torres, de 112 metros de altura, representan el punto más alto de la ciudad. La Torre de la calle 51 está ornamentada con imágenes que representan la vida de María, desde su nacimiento (las de más abajo) hasta su ascensión (las de más arriba); mientras que las esculturas de la torre de la calle 53 representan la vida de Cristo desde su nacimiento hasta su ascensión. Coronando la entrada principal del Templo, sobre la calle 14, la Inmaculada Concepción es la imagen más grande de la Catedral, con 4 metros de altura. El Rosetón, ubicado sobre la misma calle, está compuesto por vitrales de nueve metros de diámetro y 180 metros cuadrados de vidrio, representando en conjunto el Apocalipsis y la Jerusalén Celestial. En la Torre María (calle 51) se ubica el Carrillón, compuesto por 25 campanas que pesan en conjunto unos 20 mil kilos y están distribuidas en tres niveles. Aunque todavía no han sido inaugurados oficialmente, la Catedral cuenta con ascensores para acceder a los miradores. Será un recorrido abierto a los visitantes, con dos paradas (43 y 63 metros), para que el público pueda observar la Ciudad y el río desde arriba. El Templo posee cinco naves divididas por pilares construidos en piedra Mar del Plata, que se levantan sobre una estructura de hormigón armado construida en 1932 y compuesta por 12 mil lajas de granito rojo de Olavarría, con guardas en piedra gris de San Luis y negra de Balcarce. En su interior, contiene tallas de madera del artista tirolés Leo Moroder: el Cristo, San Ponciano, San José y la Inmaculada Concepción; además de valiosos vitrales franceses y alemanes y el Coro de Canónigos, una obra realizada en roble de Eslovania por los hermanos Malknecht, con la colaboración de Leo Moroder, quien talló las cabezas que coronan la sillería en madera de tilo y cuyas expresiones muestran las virtudes y pasiones humanas. Los confesionarios, también en estilo gótico, fueron construidos por la casa Shenke. En el jardín que está sobre las calles 14 y 53, se halla la imagen de la Inmaculada Concepción, a quien está dedicado el Templo. Sobre idea de Monseñor Rassore y dibujo a cargo del arquitecto Emilio Coutaret, la efigie fue erigida en 1905. En el sector de las calles 14 y 51, está emplazada la imagen de San Ponciano, segundo patrono de la ciudad. Esta escultura fue realizada por Máximo Maldonado en 1973. (La Plata Vive y G. Freige)

República de los Niños

Dirección: Camino General Belgrano y 501 (M. B. Gonnet) - Horario: durante la semana de 12 a 18 hs. y los fines de semana de 10 a 18 hs. Teléfonos: 0221-484-1409 / 221-483-5084 .
La Republica posee la particularidad de ser el primer parque temático y recreativo de Latinoamérica, donde los niños interactúan abordando temas de diversa índole, a través de estos fundamentos les permite entender el entramado de razas que conforman nuestro país y la construcción de nuestra compleja identidad.
Los 35 edificios que posee la república prometen descubrir influencias de estilos Medievales, Islámicos y Europeos, en ellos se lucen las instituciones públicas tales como, instalaciones deportivas, bancarias, educativas, religiosas, concentradas en su mayoría en un centro urbano.
Se entremezclan con el verde del parque y el atractivo del lago, la granja de animales, en donde los niños pueden interactuar y recorrerla conociendo de cerca la flora y fauna de nuestro basto territorio.
Dentro de las distintas actividades recreativas mas importantes que podemos encontrar en la República es el tren de la fantasía, éste permite recorrer los distintos rincones de la República y entre otras visitar la estación Blanca nieves y Peter pan. El programa de educación tributaria es otros de los espacios de juego y aprendizaje, el propósito del mismo es que los niños puedan comprender el sentido social de los impuestos, el rol de la AFIP y la importancia que ésta representa en nuestra sociedad. Por su parte, el Museo Internacional de los Muñecos es sin duda uno de los edificios mas significativos de la República, su construcción inspirada en el Taj Mahal de Agra, en la India, nos da un recorrido por las diversas culturas mundiales.
La república abre las puertas a un mundo de fantasías, en donde todos los sentidos se potencian en su máxima expresión, chicos y grandes recorren un mundo soñado, un lugar de encuentro con nuestro pasado, y un punto clave para la reflexión del aquí y ahora.
Es por todo ello que te esperamos en

Zoológico de La Plata

Dirección: Avenida Pereyra Iraola (Paseo del Bosque) -
Horario: Abierto de martes a domingo de 10 a 18 horas. Teléfonos: 427-3925Precios: Entrada para mayores de 12 de años: $4 Menores, jubilados y pensionados: gratis. El zoológico de La Plata, el más grande del país entre los públicos, contiene 71 especies de aves con alrededor de 332 ejemplares; 61 especies de mamíferos con 229 ejemplares y 22 especies de reptiles y 80 ejemplares. Fue creado en 1907 por Alfredo Plot -su primer director- en base a su colección particular de animales, especialmente aves. El diseño y la distribución de los ambientes correspondió a Plot, mientras que el ingeniero Antonio Cravetti se hizo cargo de la parquización, que dio lugar a un original Jardín Botánico. El jardín posee una abundante flora que sirve de marco natural a la colección faunística. Aproximadamente 1200 ejemplares pertenecientes a 280 especies autóctonas y exóticas se encuentran en el lugar. Hoy los zoológicos son distintos y el platense también está modificando su rostro. El respeto a la vida natural fue derribando rejas y generando espacios amplios en donde el animal no padezca su encierro. A su vez, el avance en las ciencias veterinarias, permitió asegurar la reproducción en cautiverio, transformándolo en reservorio de especies en extinción. El Jardín Zoológico de La Plata ocupa un lugar destacado en América Latina. Entre sus visitantes ilustres, además de figuras nacionales, pueden mencionarse a Theodoro Roosevelt, que fuera presidente de los Estados Unidos, y a la Infanta Isabel de España.

Paseo del bosque

Dirección: Avenida 1 y 53. Fundado el 5 de junio de 1882, antes que la ciudad que lo contiene, es desde entonces el paseo más característico de La Plata. Quienes delinearon la Ciudad sobre un tablero, sintetizando planteos urbanísticos de vanguardia, previeron en los extremos de sus ejes fundacionales -donde se tendieron la mayoría de los majestuosos edificios públicos- dos pulmones verdes. Uno es el hoy parque Juan Vucetich, conocido por los platenses como Parque San Martín, ubicado entre las calles 50 a 54 y de 21 a 27. El otro gran pulmón fue el Bosque, que aún mantiene una superficie reconocible, desde la calle 1 hasta las vías del ferrocarril que une La Plata con Río Santiago y desde 47 hasta 60. Hoy, desde 47 a 50 se levantan una serie de dependencias universitarias, incluyendo su enorme campo de deportes, facultades de Química y Farmacia, Ciencias Exactas, Ingeniería, Arquitectura con todos sus departamentos y carreras, el histórico Colegio Nacional, la Escuela Anexa modelo que también pertenece a la Universidad. Por esto, el gigante verde ha reducido su morada a las calles 50 a 60 y de 115 a 122. Por 1 hasta 115 y desde 55 hasta 60, se levanta el estadio de fútbol del club Estudiantes, la escuela técnica Albert Thomas y dependencias oficiales y policiales. Quitada esa franja, el Bosque también ha cedido una parcela de su espacio interior al club Gimnasia y Esgrima para su estadio a la altura de 60 y 118. La esquina de 1 y 50 para el antiguo Comedor Universitario, hoy facultad de Odontología; por 52 y 122 a la usina Bosques de Obras Sanitarias; siempre por la avenida 52, un predio al club Hípico La Plata. El resto de las edificaciones y radicaciones realizadas se han integrado y forman parte relevante del tradicional paseo: el Zoológico, el Museo de Ciencias Naturales, el Observatorio y el teatro Martín Fierro.

Centro Cultural Islas Malvinas

Calle 20 esquina 50. Teléfonos: 451-2885 / 452-9541. El Centro Cultural Islas Malvinas es un espacio para el desarrollo artístico de La Plata. Equipado con moderna tecnología, se alza sobre la antigua estructura del Casino de Oficiales del Regimiento 7 de Infantería. Desde 1995, el Regimiento ha sido trasladado, y en su lugar se ha construido la Plaza Islas Malvinas, que completa la traza original de la ciudad. Es un complejo de 1600 metros cuadrados cubiertos, con un patio interno de 900 metros cuadrados destinado a la realización de espectáculos al aire libre. Consta de tres salas de exposiciones, un microcine y un auditorio, en el cual se realizan teleconferencias con otros países. También cuenta con un bar temático, que brinda atención gastronómica y una variedad de servicios culturales: cybercafé, con cuatro terminales conectadas a Internet; librería, disquería y videoclub cultural. (La Plata Vive)

Casa Curutchet

Dirección: Bvard. 53 Nº 320 - La Plata - Pcia. de Buenos Aires - Argentina. Teléfonos / Fax: (0221) 4218032 - (0221) 4822631. A fines de 1948 el médico cirujano Pedro Curutchet le escribe a Le Corbusier encomendándole el proyecto de su vivienda particular, en un pequeño lote de 9m por 20 m de fondo, entre medianeras, con una excepcional ubicación, frente a una amplia y verde avenida y una plaza vinculada al Bosque de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Acordados los términos de la relación contractual comienza la elaboración del anteproyecto en febrero de 1949, bajo el siguiente programa de residencia para el doctor, su mujer, sus dos hijas y consultorio médico: para la vivienda: estar comedor, cocina, dos habitaciones, dos baños, escritorio o habitación de huéspedes, departamento para los domésticos, garage y lavadero. Para la clínica: sala de espera, gabinete de consulta y habitación para internación. A fines de 1949 da comienzo la obra bajo la Dirección Técnica del Arquitecto argentino Amancio Williams, sugerido al Dr. Curutchet, entre otros, por Le Corbusier. Durante el proceso de proyecto, Williams propone algunas modificaciones a Le Corbusier, y éste las acepta, tales como invertir el sentido de la escalera eliminando el tramo que avanza sobre el hall y transforma el muro que cerraba este último en un plano enteramente vidriado. Williams gestiona y obtiene la aprobación de la unicipalidad de La Plata para la utilización de dimensiones surgidas del Modulor no contempladas en el Código de Edificación, como la altura de 2,26m para los locales. Durante el transcurso de la obra se deteriora la relación entre el Dr. Curutchet y el Arq. Williams por lo que, en septiembre de 1951, este último renuncia asuminedo la dirección Técnica el Arq. Simón Ungar, y duspués el Ing. Alberto Valdés. la obra se termina en el año 1955.
En la actualidad
Desde el año 1989 el consejo Superior del Colegio de Arquitectos de la Pcia.de Bs. As. (CAPBA), posee su sede en lo que es el único proyecto de Le Corbusier construído en Latinoamérica: La Casa Curutchet. Dada la imprtancia que posee como patrimonio arquitectónico, sus actuales propietarias, las hi jas del Dr. Pedro Curutchet, han confiado su custodia, a los arquitectos de la Prov. de Bs.As quienes además organizan visitas guiadas a la casa.

Por qué se llama como se llama cada zona de nuestra ciudad

Funcionarios, estancieros, militares, juristas; ingenieros, gobernadores y ministros, miembros de familias pioneras. La Plata está llena de nombres propios. Y cada uno tiene su historia. Las localidades y barrios del partido, nacidas en su mayoría a partir de estaciones del desmantelado anillo ferroviario que conectaba a la Ciudad con toda la Provincia y el país, que sirvieron como núcleo aglutinante para poblaciones rurales o loteos dispersos, no sólo se identifican con características topográficas -La Loma, Altos de San Lorenzo- o productivas -Abasto, Las Quintas, Los Hornos-. En realidad, la mayoría de los pueblos periféricos al casco urbano de la Ciudad fue bautizada en homenaje a personas destacadas de su tiempo. En esta nota, un repaso para recordar a quiénes se les deben los nombres que dibujan la geografía de La Plata.
ARTURO SEGUI
En febrero de 1888, el Banco Mercantil de La Plata se hallaba gestionando el trazado de Villa Elisa, cerca del paraje conocido como "empalme Pereyra". Al mismo tiempo, la sociedad Terrile y Morales encomendó al agrimensor Luis Monteverde fraccionar parte de las tierras que había adquirido en la zona; el nombre elegido para la iniciativa fue entonces "Villa Nueva Elisa". La crisis financiera de 1890 derrumbó el proyecto, y en 1904 el Banco Hipotecario de la Provincia -en nombre de sus deudores Terrile y Gauna-, vendió a Arturo Seguí y Francisco Bertoletti setenta y dos manzanas de terreno en "Villa Nueva Elisa". La llegada del ramal ferroviario entre La Plata y Avellaneda, en 1926, trajo consigo la apertura de la parada "Los Eucaliptus"; poco después, se cambió ese nombre por el del propietario de las tierras en las que se asentó la estación.
JOSE HERNANDEZ
En octubre de 1886, Teodoro Serantes compró al fisco bonaerense trece hectáreas en la chacra Nº2 de la Sección "D" del ejido de La Plata -que antes de ser expropiadas para la fundación de la nueva capital habían pertenecido a Jorge Bell-. De la subdivisión de esas tierras nació la Villa Serantes, por donde pasó el ramal ferroviario que conectaba las Lomas de Tolosa -luego Ringuelet- y Ferrari -hoy Brandsen, por donde pasaba el Ferrocarril del Sud hacia Mar del Plata-. En julio de 1888, el crecimiento de Villa Serantes se "ganó" una estación sobre ese ramal; fue bautizada José Hernández en homenaje al autor del Martín Fierro, muerto en octubre de 1886. Con el tiempo, el nombre de la estación absorbió el originario.
MANUEL B. GONNET
Una compleja trama de compras y ventas de lotes en las chacras 22 y 23 del trazado fundacional platense, de la que participaron Luis Poncet, José Joaquín Ibarbia, Julio Guillerat, Juan Bautista Vattuene, Nicodemo Baralto, Ramón Paz y Manuel García Durán, precede al nacimiento de Gonnet. En febrero de 1889, ante la inminente creación de la estación Adolfo Alsina en el flamante ramal entre La Plata y empalme Pereyra -hoy Villa Elisa-, los propietarios de terrenos se asociaron para promover la creación de un pueblo. Y anunciaron el nacimiento de la Villa Máximo Paz. Fue recién en 1931 que la estación Alsina pasó a llamarse Manuel Bernardo Gonnet, como homenaje al jurista fallecido en 1927, quien había sido legislador y ministro de Obras Públicas de la Provincia -el primero desde la fundación platense- de los gobernadores Carlos D'Amico y Máximo Paz. El tiempo, una vez más, hizo prevalecer el nombre de la estación.
JOAQUIN GORINA
Percival Bell, nieto y heredero de Jorge Bell, resolvió a mediados de la década del '10 subdividir los terrenos remanentes de la antigua Estancia Grande de su familia; en 1914 se loteó lo que en la actualidad es City Bell, y dos años después Joaquín Gorina compró buena parte de los lotes disponibles el oeste del incipiente casco urbano platense, cerca del "arroyo de Rodríguez". En 1923 se resolvió la construcción de un ramal del ferrocarril Provincial enlazando las estaciones La Plata -17 y 71- y Avellaneda; su trazado afectó tierras de la zona, y Joaquín Gorina fue el primero en ceder las suyas para el avance de la empresa. Por eso se dio su nombre a la estación, inaugurada en el mismo 1923.
VILLA CASTELLS
Su nacimiento está ligado al de la Villa Máximo Paz y su estación Adolfo Alsina -luego Gonnet-. Cuando los primeros pobladores, dueños de casas de fin de semana, conformaron un núcleo en crecimiento, Luis Castells -propietario de tierras que habían pertenecido a la Estancia Grande de Jorge Bell- concibió la idea de formar un nuevo poblado "del otro lado" de la parada ferroviaria; esto es, a la derecha del camino Parque Centenario, yendo desde La Plata hacia Buenos Aires. En 1909, Castells encargó la subdivisión de parte de sus tierras al agrimensor Félix Lenzi, quien fraccionó 169 manzanas en cuatro lotes de 50 metros por 50 cada uno. Según los más recientes estudios del departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la direccíon de Geodesia del ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, este loteo sería el que dio origen a la localidad.
LISANDRO OLMOS
La localidad se gestó en torno a una de las estaciones del ramal ferroviario entre La Plata y Mira Pampa, en tierras de Los Miradores, la "estanzuela" del coronel Lisandro Olmos. Estos terrenos habían pertenecido a la estancia de Ponce de León, a quien le fueron expropiados cuando se proyectó la fundacion de La Plata. Lisandro Olmos, un militar y político catamarqueño nacido en 1840, combatiente en Cepeda y Pavón por la Confederación, fundador del partido de la Unión Nacional y amigo de Dardo Rocha -fue inspector de las adjudicaciones de tierras de La Plata-, adquirió entonces -en parte al fisco y en parte a particulares- 327 hectáreas al sudoeste del casco urbano, bautizándolas Los Miradores. En septiembre de 1911, se resolvió designar a la estación del kilómetro 20 entre La Plata y el Meridiano V con el nombre de quien habia donado las tierras para su construcción.
MELCHOR ROMERO
También nacida en tierras fiscales, expropiadas para la fundación de La Plata -en la sección A del ejido-, la localidad de Melchor Romero tuvo un origen "espontáneo" dentro de las numerosas chacras que se habían establecido en el lugar, y subdivisiones que se dieron frente a la antigua granja de Anselmo González. Cuando se tendió el ramal ferroviario entre Las Lomas de Tolosa y Ferrari, se resolvió instalar una estación en el lugar -en donde además estaba proyectado el hospital general que se libró al servicio público en 1884, y desde 1973 se llama "Alejandro Korn"-. El 10 de mayo de 1883 se designó con el nombre de Melchor Romero y Gómez a las estaciones a construirse. José Melchor Romero fue un agrimensor, político y escritor nacido en 1830, amigo y compañero de armas de Dardo Rocha en la guerra del Paraguay (1865). Fue diputado en la legislatura bonaerense, y se disponía a asumir como diputado nacional cuando murió víctima de la epidemia de cólera de 1868.
ANGEL ETCHEVERRY
El ingeniero Angel Etcheverry fue ministro de Obras Públicas bonaerense durante dos períodos: la primera gobernación de Marcelino Ugarte (1902-1906); y la gobernación de Ignacio de Irigoyen (1906-1910). Tuvo entonces una activa participación en el trazado de la línea troncal del ferrocarril La Plata-Meridiano V. Cuando en abril de 1910 se resolvió instalar una estación 15 kilómetros al sudoeste de La Plata, en las inmediaciones del paraje Esquina Negra -donde funcionaba desde 1886 una posta y feria de hacienda- se honró al funcionario y legislador con su nombre.
AVENIDA CANTILO
El último día de enero de 1925 tuvo lugar la inauguración oficial de City Bell, el pueblo impulsado por la sociedad anónima del mismo nombre, cuyo directorio presidía -tras la muerte de José Guerrico- Adolfo Labougle. A la estación de la localidad llegaron en trenes especiales numerosos funcionarios municipales y provinciales, entre ellos el gobernador José Luis Cantilo. En ese momento la calle principal de la incipiente urbanización era conocida como 14; la iniciativa popular quiso entonces bautizarla como el visitante, quien auguró que "City Bell será la villa más importante y de mayor belleza de las ubicadas en las inmediaciones de la capital bonaerense", y gestionó la pavimentación del acceso. Amigo personal de Hipólito Yrigoyen, Cantilo participó en las revoluciones radicales de 1893 y 1905. Durante su extensa vida pública, fue diputado provincial; interventor de la Provincia (1917-18); intendente de la capital federal (1919-21 y 1928-30); gobernador electo (1922-1926); diplomático y diputado nacional. Creó colonias penales con el objetivo de mejorar la condición de los reclusos; dispuso la enseñanza profesional e industrial en las escuelas primarias; creó escuelas rurales para mujeres; impulsó el Departamento Nacional del Trabajo; creó museos, hospitales, colegios e instituciones como el Jockey Club, el Aero Club Argentino y el Club Argentino de Comercio.
VILLA ELISA
Luis Castells, multimillonario hacendado de origen español, banquero y promotor de numerosos emprendimientos inmobiliarios, estaba casado con Elisa Uriburu, la hija del salteño Francisco Uriburu Patrón, poderoso político conservador, ministro y senador nacional. En 1888, colocó la piedra fundacional de un pueblo en las inmediaciones del empalme Pereyra, al donar la primera institución -inusualmente para la época, una escuela gratuita y mixta-; en honor a su esposa, bautizó al emprendimiento Villa Elisa. Castells, que también construyó el palacio ensenadense que se conoce con el nombre de Piria -ya que era propietario de tierras que se extendían desde el empalme Pereyra hasta el Río de La Plata- se suicidó en febrero de 1897, deprimido por el fallecimiento prematuro de su hija Elisa, y por los numerosos problemas económicos que soportó después de la gran crisis de 1890.
CITY BELL
"Como homenaje a la familia Bell, cuyo trabajo e inteligencia han contribuido en tres generaciones sucesivas a la prosperidad de las industrias madres de nuestro país, propongo se designe al nuevo pueblo con el nombre de City Bell". Así justificó José Guerrico, presidente de la Sociedad Anónima City Bell, el bautismo de la villa que la entidad comercial proyectaba en 300 hectáreas de la antigua Estancia Grande adquiridas en 1913 a la sucesión de don Jorge Bell. El Ejecutivo provincial, por resolución del 10 de mayo de 1914, aprobó el emprendimiento. Ese mismo año, se habilitó la estación ferroviarias. El apellido Bell llegó a la Argentina desde Aberdeen, Escocia, a inicios del siglo XIX; segun relatara Lorna Bell, nieta de Jorge, "mi bisabuelo fue el primero de la familia en radicarse; estableció una fundición de hierro en donde se fabricaban máquinas agrícolas y herramientas de trabajo -arados, rastras, palas, rastrillos-; como le vendió al gobierno, y no le pagaban, fue que alrededor de 1820 le ofrecieron cancelar la deuda con tierras. Una de las estancias que le dieron fue la estancia de los jesuitas. Esa fue la Estancia Grande de mi abuelo".
VILLA ELVIRA
Las tierras que hoy ocupa Villa Elvira formaban parte de lo que Juan de Garay bautizó como "Isla de los Guaraníes". Cuando se fundó La Plata, las expectativas de un rápido crecimiento económico de la región sedujeron a numerosos empresarios, dispuestos a entrar en el juego de la especulación financiera e inmobiliaria. Entre ellos, Juan Elías Chilotegui, un médico entrerriano, hijo de franceses, que en 1888 compró ocho hectáreas en los alrededores de La Plata -Hernández-. Chilotegui estaba casado desde 1885 con Elvira Sotés, hija de españoles y residente en Chascomús; a la muerte de Chilotegui, en 1905, Elvira Sotés y su hija Adelia Chilotegui de Hardoy se convirtieron en herederas, y el destino quiso siguieran ligadas a la compra y venta de tierras; Sotés contrajo matrimonio en 1908 con Samuel Ponsati, y juntos iniciaron la adquisición de lotes ofrecidos por el Banco de la Nación Argentina sobre terrenos de 72 a 80 y de 7 a 122. Como homenaje a su flamante esposa, Ponsati bautizó Villa Elvira a la quinta que erigieron en las actuales 120 y 76, en derredor de la que nació el pueblo.
VILLA GARIBALDI
Entre mediados de los siglos XVII y XIX, las tierras que hoy se conocen como Villa Garibaldi y Parque Sicardi pertenecieron a varios estancieros -entre los que se cree estuvo Juan Manuel de Rosas-. Para cuando se fundó La Plata, los propietarios eran Eugenio Sicardi y Juan González Morén. A ellos se unió Emilio Morales Gauna, promotor, martillero, empresario e industrial, que impulsó el diseño de un ejido urbano con miras al gran remate de las tierras. Este tuvo lugar el 15 de abril de 1888, y acudieron a la cita más de 3 mil personas, en su mayoría de origen italiano, de la región de Liguria. Se vendieron más de 40 manzanas de tierras, en un clima eufórico y festivo; pero la crisis económica de 1890 hizo que la mayoría de los inversores abandonaran sus propiedades y dejaran de pagarlas. Emilio Morales Gauna fue quien bautizó al proyecto como Villa Garibaldi, en honor al aventurero y patriota republicano Giuseppe Garibaldi (1807-1882), revolucionario en Sudamérica y artífice de la unidad italiana.
RINGUELET
Tal como ocurrió en el caso de Hernández, al fundarse la ciudad de La Plata, parte de las tierras de la Estancia Grande de Jorge Bell fueron expropiadas para concretar la traza del ejido urbano de la nueva capital. Dos años más tarde, el 21 de abril de 1884, Ramón Bentoso compró al fisco de la Provincia 33 hectáreas en la sección "D" de chacras. En 1883 se había decidido la creación de un ramal entre las Lomas de Tolosa y Ferrari; tres años después, se libró al servicio público una estación ubicada en el punto exacto de bifurcación de rieles -a Buenos Aires y a Ferrari, hoy Brandsen-. Se la llamó Ringuelet en honor a Augusto, destacado ingeniero ferroviario de origen francés que participó en el tendido de numerosos ramales, fue gerente del Ferrocarril del Oeste y miembro fundador de la Sociedad Científica Argentina.
IGNACIO CORREAS
La historia del nombre de esta localidad del sudeste platense también está ligada al desarrollo del ferrocarril. En este caso, al que unía La Plata con Las Pipinas, inaugurado en 1913 y cancelado en 1978, dejando en agonía a pueblos como Arana, Correas, Vieytes, Alvarez Jonte, Las Tahonas, Bavio-. Según explica el historiador platense Roberto Abrodos, "en el caso de Correas se quiso recordar al que supo ser `primer intendente' de Ensenada, Ignacio T. Correas". Este funcionario nació en Buenos Aires en 1825, hijo de Ignacio Correas y Sotomayor y Juana Videla. En 1853, ya instalado en Ensenada, fue designado como "escrutador" en las elecciones; luego fue presidente de la Comisión de Solares del partido, y Juez de Paz. Presidió en 1854 la primera Municipalidad de Ensenada, y asistió en ese carácter a la jura de la constitución bonaerense ese mismo año. Luego fue diputado provincial, y gestionó la reparación del entonces abandonado "Camino Blanco" y el antiguo cementerio. La parada ferroviaria creada en la zona en donde supo poseer tierras lleva su nombre.
GOBERNADOR ARANA
También parte del tendido ferroviario entre La Plata y Las Pipinas. Rinde homenaje a Eduardo Arana, senador provincial y gobernador interino de la Provincia entre el 15 de marzo y el 1 de julio de 1913.

Por qué se llama como se llama cada zona de nuestra ciudad

Funcionarios, estancieros, militares, juristas; ingenieros, gobernadores y ministros, miembros de familias pioneras. La Plata está llena de nombres propios. Y cada uno tiene su historia. Las localidades y barrios del partido, nacidas en su mayoría a partir de estaciones del desmantelado anillo ferroviario que conectaba a la Ciudad con toda la Provincia y el país, que sirvieron como núcleo aglutinante para poblaciones rurales o loteos dispersos, no sólo se identifican con características topográficas -La Loma, Altos de San Lorenzo- o productivas -Abasto, Las Quintas, Los Hornos-. En realidad, la mayoría de los pueblos periféricos al casco urbano de la Ciudad fue bautizada en homenaje a personas destacadas de su tiempo. En esta nota, un repaso para recordar a quiénes se les deben los nombres que dibujan la geografía de La Plata.
ARTURO SEGUI
En febrero de 1888, el Banco Mercantil de La Plata se hallaba gestionando el trazado de Villa Elisa, cerca del paraje conocido como "empalme Pereyra". Al mismo tiempo, la sociedad Terrile y Morales encomendó al agrimensor Luis Monteverde fraccionar parte de las tierras que había adquirido en la zona; el nombre elegido para la iniciativa fue entonces "Villa Nueva Elisa". La crisis financiera de 1890 derrumbó el proyecto, y en 1904 el Banco Hipotecario de la Provincia -en nombre de sus deudores Terrile y Gauna-, vendió a Arturo Seguí y Francisco Bertoletti setenta y dos manzanas de terreno en "Villa Nueva Elisa". La llegada del ramal ferroviario entre La Plata y Avellaneda, en 1926, trajo consigo la apertura de la parada "Los Eucaliptus"; poco después, se cambió ese nombre por el del propietario de las tierras en las que se asentó la estación.
JOSE HERNANDEZ
En octubre de 1886, Teodoro Serantes compró al fisco bonaerense trece hectáreas en la chacra Nº2 de la Sección "D" del ejido de La Plata -que antes de ser expropiadas para la fundación de la nueva capital habían pertenecido a Jorge Bell-. De la subdivisión de esas tierras nació la Villa Serantes, por donde pasó el ramal ferroviario que conectaba las Lomas de Tolosa -luego Ringuelet- y Ferrari -hoy Brandsen, por donde pasaba el Ferrocarril del Sud hacia Mar del Plata-. En julio de 1888, el crecimiento de Villa Serantes se "ganó" una estación sobre ese ramal; fue bautizada José Hernández en homenaje al autor del Martín Fierro, muerto en octubre de 1886. Con el tiempo, el nombre de la estación absorbió el originario.
MANUEL B. GONNET
Una compleja trama de compras y ventas de lotes en las chacras 22 y 23 del trazado fundacional platense, de la que participaron Luis Poncet, José Joaquín Ibarbia, Julio Guillerat, Juan Bautista Vattuene, Nicodemo Baralto, Ramón Paz y Manuel García Durán, precede al nacimiento de Gonnet. En febrero de 1889, ante la inminente creación de la estación Adolfo Alsina en el flamante ramal entre La Plata y empalme Pereyra -hoy Villa Elisa-, los propietarios de terrenos se asociaron para promover la creación de un pueblo. Y anunciaron el nacimiento de la Villa Máximo Paz. Fue recién en 1931 que la estación Alsina pasó a llamarse Manuel Bernardo Gonnet, como homenaje al jurista fallecido en 1927, quien había sido legislador y ministro de Obras Públicas de la Provincia -el primero desde la fundación platense- de los gobernadores Carlos D'Amico y Máximo Paz. El tiempo, una vez más, hizo prevalecer el nombre de la estación.
JOAQUIN GORINA
Percival Bell, nieto y heredero de Jorge Bell, resolvió a mediados de la década del '10 subdividir los terrenos remanentes de la antigua Estancia Grande de su familia; en 1914 se loteó lo que en la actualidad es City Bell, y dos años después Joaquín Gorina compró buena parte de los lotes disponibles el oeste del incipiente casco urbano platense, cerca del "arroyo de Rodríguez". En 1923 se resolvió la construcción de un ramal del ferrocarril Provincial enlazando las estaciones La Plata -17 y 71- y Avellaneda; su trazado afectó tierras de la zona, y Joaquín Gorina fue el primero en ceder las suyas para el avance de la empresa. Por eso se dio su nombre a la estación, inaugurada en el mismo 1923.
VILLA CASTELLS
Su nacimiento está ligado al de la Villa Máximo Paz y su estación Adolfo Alsina -luego Gonnet-. Cuando los primeros pobladores, dueños de casas de fin de semana, conformaron un núcleo en crecimiento, Luis Castells -propietario de tierras que habían pertenecido a la Estancia Grande de Jorge Bell- concibió la idea de formar un nuevo poblado "del otro lado" de la parada ferroviaria; esto es, a la derecha del camino Parque Centenario, yendo desde La Plata hacia Buenos Aires. En 1909, Castells encargó la subdivisión de parte de sus tierras al agrimensor Félix Lenzi, quien fraccionó 169 manzanas en cuatro lotes de 50 metros por 50 cada uno. Según los más recientes estudios del departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la direccíon de Geodesia del ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, este loteo sería el que dio origen a la localidad.
LISANDRO OLMOS
La localidad se gestó en torno a una de las estaciones del ramal ferroviario entre La Plata y Mira Pampa, en tierras de Los Miradores, la "estanzuela" del coronel Lisandro Olmos. Estos terrenos habían pertenecido a la estancia de Ponce de León, a quien le fueron expropiados cuando se proyectó la fundacion de La Plata. Lisandro Olmos, un militar y político catamarqueño nacido en 1840, combatiente en Cepeda y Pavón por la Confederación, fundador del partido de la Unión Nacional y amigo de Dardo Rocha -fue inspector de las adjudicaciones de tierras de La Plata-, adquirió entonces -en parte al fisco y en parte a particulares- 327 hectáreas al sudoeste del casco urbano, bautizándolas Los Miradores. En septiembre de 1911, se resolvió designar a la estación del kilómetro 20 entre La Plata y el Meridiano V con el nombre de quien habia donado las tierras para su construcción.
MELCHOR ROMERO
También nacida en tierras fiscales, expropiadas para la fundación de La Plata -en la sección A del ejido-, la localidad de Melchor Romero tuvo un origen "espontáneo" dentro de las numerosas chacras que se habían establecido en el lugar, y subdivisiones que se dieron frente a la antigua granja de Anselmo González. Cuando se tendió el ramal ferroviario entre Las Lomas de Tolosa y Ferrari, se resolvió instalar una estación en el lugar -en donde además estaba proyectado el hospital general que se libró al servicio público en 1884, y desde 1973 se llama "Alejandro Korn"-. El 10 de mayo de 1883 se designó con el nombre de Melchor Romero y Gómez a las estaciones a construirse. José Melchor Romero fue un agrimensor, político y escritor nacido en 1830, amigo y compañero de armas de Dardo Rocha en la guerra del Paraguay (1865). Fue diputado en la legislatura bonaerense, y se disponía a asumir como diputado nacional cuando murió víctima de la epidemia de cólera de 1868.
ANGEL ETCHEVERRY
El ingeniero Angel Etcheverry fue ministro de Obras Públicas bonaerense durante dos períodos: la primera gobernación de Marcelino Ugarte (1902-1906); y la gobernación de Ignacio de Irigoyen (1906-1910). Tuvo entonces una activa participación en el trazado de la línea troncal del ferrocarril La Plata-Meridiano V. Cuando en abril de 1910 se resolvió instalar una estación 15 kilómetros al sudoeste de La Plata, en las inmediaciones del paraje Esquina Negra -donde funcionaba desde 1886 una posta y feria de hacienda- se honró al funcionario y legislador con su nombre.
AVENIDA CANTILO
El último día de enero de 1925 tuvo lugar la inauguración oficial de City Bell, el pueblo impulsado por la sociedad anónima del mismo nombre, cuyo directorio presidía -tras la muerte de José Guerrico- Adolfo Labougle. A la estación de la localidad llegaron en trenes especiales numerosos funcionarios municipales y provinciales, entre ellos el gobernador José Luis Cantilo. En ese momento la calle principal de la incipiente urbanización era conocida como 14; la iniciativa popular quiso entonces bautizarla como el visitante, quien auguró que "City Bell será la villa más importante y de mayor belleza de las ubicadas en las inmediaciones de la capital bonaerense", y gestionó la pavimentación del acceso. Amigo personal de Hipólito Yrigoyen, Cantilo participó en las revoluciones radicales de 1893 y 1905. Durante su extensa vida pública, fue diputado provincial; interventor de la Provincia (1917-18); intendente de la capital federal (1919-21 y 1928-30); gobernador electo (1922-1926); diplomático y diputado nacional. Creó colonias penales con el objetivo de mejorar la condición de los reclusos; dispuso la enseñanza profesional e industrial en las escuelas primarias; creó escuelas rurales para mujeres; impulsó el Departamento Nacional del Trabajo; creó museos, hospitales, colegios e instituciones como el Jockey Club, el Aero Club Argentino y el Club Argentino de Comercio.
VILLA ELISA
Luis Castells, multimillonario hacendado de origen español, banquero y promotor de numerosos emprendimientos inmobiliarios, estaba casado con Elisa Uriburu, la hija del salteño Francisco Uriburu Patrón, poderoso político conservador, ministro y senador nacional. En 1888, colocó la piedra fundacional de un pueblo en las inmediaciones del empalme Pereyra, al donar la primera institución -inusualmente para la época, una escuela gratuita y mixta-; en honor a su esposa, bautizó al emprendimiento Villa Elisa. Castells, que también construyó el palacio ensenadense que se conoce con el nombre de Piria -ya que era propietario de tierras que se extendían desde el empalme Pereyra hasta el Río de La Plata- se suicidó en febrero de 1897, deprimido por el fallecimiento prematuro de su hija Elisa, y por los numerosos problemas económicos que soportó después de la gran crisis de 1890.
CITY BELL
"Como homenaje a la familia Bell, cuyo trabajo e inteligencia han contribuido en tres generaciones sucesivas a la prosperidad de las industrias madres de nuestro país, propongo se designe al nuevo pueblo con el nombre de City Bell". Así justificó José Guerrico, presidente de la Sociedad Anónima City Bell, el bautismo de la villa que la entidad comercial proyectaba en 300 hectáreas de la antigua Estancia Grande adquiridas en 1913 a la sucesión de don Jorge Bell. El Ejecutivo provincial, por resolución del 10 de mayo de 1914, aprobó el emprendimiento. Ese mismo año, se habilitó la estación ferroviarias. El apellido Bell llegó a la Argentina desde Aberdeen, Escocia, a inicios del siglo XIX; segun relatara Lorna Bell, nieta de Jorge, "mi bisabuelo fue el primero de la familia en radicarse; estableció una fundición de hierro en donde se fabricaban máquinas agrícolas y herramientas de trabajo -arados, rastras, palas, rastrillos-; como le vendió al gobierno, y no le pagaban, fue que alrededor de 1820 le ofrecieron cancelar la deuda con tierras. Una de las estancias que le dieron fue la estancia de los jesuitas. Esa fue la Estancia Grande de mi abuelo".
VILLA ELVIRA
Las tierras que hoy ocupa Villa Elvira formaban parte de lo que Juan de Garay bautizó como "Isla de los Guaraníes". Cuando se fundó La Plata, las expectativas de un rápido crecimiento económico de la región sedujeron a numerosos empresarios, dispuestos a entrar en el juego de la especulación financiera e inmobiliaria. Entre ellos, Juan Elías Chilotegui, un médico entrerriano, hijo de franceses, que en 1888 compró ocho hectáreas en los alrededores de La Plata -Hernández-. Chilotegui estaba casado desde 1885 con Elvira Sotés, hija de españoles y residente en Chascomús; a la muerte de Chilotegui, en 1905, Elvira Sotés y su hija Adelia Chilotegui de Hardoy se convirtieron en herederas, y el destino quiso siguieran ligadas a la compra y venta de tierras; Sotés contrajo matrimonio en 1908 con Samuel Ponsati, y juntos iniciaron la adquisición de lotes ofrecidos por el Banco de la Nación Argentina sobre terrenos de 72 a 80 y de 7 a 122. Como homenaje a su flamante esposa, Ponsati bautizó Villa Elvira a la quinta que erigieron en las actuales 120 y 76, en derredor de la que nació el pueblo.
VILLA GARIBALDI
Entre mediados de los siglos XVII y XIX, las tierras que hoy se conocen como Villa Garibaldi y Parque Sicardi pertenecieron a varios estancieros -entre los que se cree estuvo Juan Manuel de Rosas-. Para cuando se fundó La Plata, los propietarios eran Eugenio Sicardi y Juan González Morén. A ellos se unió Emilio Morales Gauna, promotor, martillero, empresario e industrial, que impulsó el diseño de un ejido urbano con miras al gran remate de las tierras. Este tuvo lugar el 15 de abril de 1888, y acudieron a la cita más de 3 mil personas, en su mayoría de origen italiano, de la región de Liguria. Se vendieron más de 40 manzanas de tierras, en un clima eufórico y festivo; pero la crisis económica de 1890 hizo que la mayoría de los inversores abandonaran sus propiedades y dejaran de pagarlas. Emilio Morales Gauna fue quien bautizó al proyecto como Villa Garibaldi, en honor al aventurero y patriota republicano Giuseppe Garibaldi (1807-1882), revolucionario en Sudamérica y artífice de la unidad italiana.
RINGUELET
Tal como ocurrió en el caso de Hernández, al fundarse la ciudad de La Plata, parte de las tierras de la Estancia Grande de Jorge Bell fueron expropiadas para concretar la traza del ejido urbano de la nueva capital. Dos años más tarde, el 21 de abril de 1884, Ramón Bentoso compró al fisco de la Provincia 33 hectáreas en la sección "D" de chacras. En 1883 se había decidido la creación de un ramal entre las Lomas de Tolosa y Ferrari; tres años después, se libró al servicio público una estación ubicada en el punto exacto de bifurcación de rieles -a Buenos Aires y a Ferrari, hoy Brandsen-. Se la llamó Ringuelet en honor a Augusto, destacado ingeniero ferroviario de origen francés que participó en el tendido de numerosos ramales, fue gerente del Ferrocarril del Oeste y miembro fundador de la Sociedad Científica Argentina.
IGNACIO CORREAS
La historia del nombre de esta localidad del sudeste platense también está ligada al desarrollo del ferrocarril. En este caso, al que unía La Plata con Las Pipinas, inaugurado en 1913 y cancelado en 1978, dejando en agonía a pueblos como Arana, Correas, Vieytes, Alvarez Jonte, Las Tahonas, Bavio-. Según explica el historiador platense Roberto Abrodos, "en el caso de Correas se quiso recordar al que supo ser `primer intendente' de Ensenada, Ignacio T. Correas". Este funcionario nació en Buenos Aires en 1825, hijo de Ignacio Correas y Sotomayor y Juana Videla. En 1853, ya instalado en Ensenada, fue designado como "escrutador" en las elecciones; luego fue presidente de la Comisión de Solares del partido, y Juez de Paz. Presidió en 1854 la primera Municipalidad de Ensenada, y asistió en ese carácter a la jura de la constitución bonaerense ese mismo año. Luego fue diputado provincial, y gestionó la reparación del entonces abandonado "Camino Blanco" y el antiguo cementerio. La parada ferroviaria creada en la zona en donde supo poseer tierras lleva su nombre.
GOBERNADOR ARANA
También parte del tendido ferroviario entre La Plata y Las Pipinas. Rinde homenaje a Eduardo Arana, senador provincial y gobernador interino de la Provincia entre el 15 de marzo y el 1 de julio de 1913.
Arquitectura / Urbanismo
Transitando este espacio municipal, usted accederá a los datos arquitectónicos y urbanísticos de nuestra ciudad. La Plata es un paradigma de planificación urbanística de avanzada del Siglo XIX. También es un ejemplo del "higienismo" (hoy ambientalismo) que comenzaba a tomar importancia en esa época.Por ser una ciudad proyectada antes de construirse, con pensamientos tributarios del racionalismo triunfante con la Revolución Francesa, puede afirmarse que es la primera construida en el mundo de acuerdo a las ideas republicanas, en medio del afianzamiento de la revolución industrial, la consagración de la ciencia positivista y el nacimiento de la utopía de una vida social y ecológicamente más armónica.Hoy es un testimonio vivo de la voluntad de libertad y progreso que sellaron los ideales de aquellos tiempos. Desde este lugar le presentamos su arquitectura y urbanismo con datos sobre los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Catedral, el Palacio Municipal, la Legislatura, la Casa de Gobierno, el Pasaje Dardo Rocha, el Museo de Ciencias Naturales, el Observatorio Astronómico, la Estación de Trenes, el Teatro Argentino y el Teatro Coliseo Podestá .(Al visitar estos enlaces, para volver al ALBUM, presione ATRAS en su navegador)

Con nuevos barrios crece sin pausa la zona norte

Gonnet y City Bell son los puntos más buscados para vivir
La movida inmobiliaria apunta hacia la zona norte de la Ciudad. Cada vez hay menos inmuebles disponibles en el casco urbano.
En los últimos años, la Ciudad tuvo una expansión demográfica significativa. Tal es así, que los barrios de la periferia vienen experimentado un crecimiento poblacional muy importante debido a la saturación existente en el casco urbano, que no permite encontrar viviendas ni terrenos con facilidad. Las consultas realizadas por este diario a martilleros que trabajan en el Gran La Plata, indican que la zona más buscada por los platenses para vivir fuera del centro o lugares aledaños, sigue siendo el norte, fundamentalmente Gonnet y City Bell."En la zona norte prácticamente ya no quedan terrenos baldíos", señaló Juan Carlos Arano y agregó: "hay mucha demanda y eso hace que comiencen a extenderse los barrios, a aparecer nuevas zonas como opción". Este fenómeno se da especialmente en Gonnet y City Bell, que ya superaron largamente lo que era vivir entre los dos caminos -Belgrano y Centenario- y en la actualidad comienzan a pasar también las fronteras de las avenida 25 y la calle 28 ante la gran oferta y demanda existente.Los operados inmobiliarios coinciden en señalar que la apertura de la avenida 7 generó un crecimiento importante en barrios como Tolosa, Ringuelet y Villa Castells. En el primero de los casos, de 532 a 526 y de 4 a 13, el mercado está prácticamente agotado. Seducen las cercanías con el centro, el fácil acceso, el pavimento y los servicios.Ringuelet se expandió hacia el norte. La apertura brindada por el puente que ahora comunica a esta localidad con Gonnet -por avenida 7-, significó un auge importante para varias cuadras que parecían "muertas". Por este motivo, "hay mucha gente joven que arranca con una base más económica que buscan estas zonas nuevas para edificar sus viviendas, porque aún los valores que se manejan en cuanto a los terrenos no son tan altos como lo pueden ser por ejemplo en City Bell", indicó Otero Rossi.UN MERCADO AMPLIOEn todos los casos hubo coincidencias en afirmar que el mercado en la Ciudad es amplio, pero "depende de los gustos y el poder adquisitivo. La primera opción es el casco urbano y el centro, pero al no haber una gran oferta la segunda opción comienza a tener un rol preponderante. Estamos hablando de zona norte, que arranca a partir de Tolosa, pasa a Gonnet y City Bell, y se agregan las localidades de Hernández y Gorina, beneficiadas por la apertura de las avenidas 7, 25 y 131", afirmaron los entendidos en la materia.En este sentido, hay un dato concreto. En sectores del norte del Gran La Plata, principalmente entre los dos caminos, es muy difícil poder conseguir terrenos con muy buena ubicación. Por eso, en estos últimos años se comenzó a darle vida a nuevos barrios con el firme objetivo de ampliar la oferta, incluso, monetaria, debido a que en todos los casos los valores siempre se manejan dentro de la variable que indica el lugar donde se encuentra ubicado el terreno o la casa."La construcción se sigue moviendo, con reciclajes dentro del casco urbano y casas en las afueras, en especial en las localidades ya citadas. Pero a su vez, en la zona céntrica se puede apreciar que se levantaron muchos edificios de no más de dos dormitorios por departamento, a raíz de la rentabilidad que deja no sólo su venta sino también el alquiler por tratarse de ubicaciones cercanas a las facultades", señaló Santiago Mamberto.En ese aspecto, los departamentos a estrenar en el casco urbano son muy buscados por grupos familiares chicos o bien parejas jóvenes. Las casas de zona norte y también de algunos barrios del sur donde los servicios han generado cierta seducción, son el objetivo a alcanzar por familias numerosas, amantes de los espacios verdes.Los operadores inmobiliarios destacaron que para que el "boom" sea aún mayor, se deberán ampliar la zonas de créditos para la construcción. "Habrá que tener en cuenta a este sector de gente que pretende hacer su casa en lugares del Gran La Plata donde la ubicación no tiene un alto valor y así continuar con la cadena de desarrollar nuevos barrios, como ya esta sucediendo en algunos puntos de Gonnet y City Bell", indicaron.Todos los consultados dejaron en claro que esta ciudad a la hora de pretensiones y posibilidades económicas ofrece muchas variantes. Aunque también destacaron que hay lugares que se ven saturados, por eso, hay mucha insistencia en generar nuevos barrios. En el casco urbano no hay prácticamente terrenos y lo que más se busca son casas antiguas para refaccionarlas y, en muchos casos, los valores no varían en demasía con los que se manejan en algunos puntos de la zona norte.La construcción en el casco urbano tiene como eje principal los edificios, debido a su rentabilidad, tanto en valores de venta como de alquiler, a partir de la gran demanda existente en este último año como consecuencia del crecimiento en la matrícula universitaria. (El Día)

Casa CURUTCHET

Historia de la Casa
A fines de 1948 el médico cirujano Pedro Curutchet le escribe a Le Corbusier encomendándole el proyecto de su vivienda particular, en un pequeño lote de 9m por 20 m de fondo, entre medianeras, con una excepcional ubicación, frente a una amplia y verde avenida y una plaza vinculada al Bosque de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.Acordados los términos de la relación contractual comienza la elaboración del anteproyecto en febrero de 1949, bajo el siguiente programa de residencia para el doctor, su mujer, sus dos hijas y consultorio médico: para la vivienda: estar comedor, cocina, dos habitaciones, dos baños, escritorio o habitación de huéspedes, departamento para los domésticos, garage y lavadero.Para la clínica: sala de espera, gabinete de consulta y habitación para internación.A fines de 1949 da comienzo la obra bajo la Dirección Técnica del Arquitecto argentino Amancio Williams, sugerido al Dr. Curutchet, entre otros, por Le Corbusier.Durante el proceso de proyecto, Williams propone algunas modificaciones a Le Corbusier,y éste las acepta, tales como invertir el sentido de la escalera eliminando el tramo que avanza sobre el hall y transforma el muro que cerraba este último en un plano enteramente vidriado. Williams gestiona y obtiene la aprobación de la unicipalidad de La Plata para la utilización de dimensiones surgidas del Modulor no contempladas en el Código de Edificación, como la altura de 2,26m para los locales.Durante el transcurso de la obra se deteriora la relación entre el Dr. Curutchet y el Arq. Williams por lo que, en septiembre de 1951, este último renuncia asuminedo la dirección Técnica el Arq. Simón Ungar, y duspués el Ing. Alberto Valdés. la obra se termina en el año 1955.
En la Actualidad
Desde el año 1989 el consejo Superior del Colegio de Arquitectos de la Pcia.de Bs. As. (CAPBA), posee su sede en lo que es el único proyecto de Le Corbusier construído en Latinoamérica: La Casa Curutchet.Dada la imprtancia que posee como patrimonio arquitectónico, sus actuales propietarias, las hi jas del Dr. Pedro Curutchet, han confiado su custodia, a los arquitectos de la Prov. de Bs.As.-

Al rescate de la historia de los barrios platenses

Hay un banco de piedra, color manteca, en una casa de singular arquitectura que se levanta en 7 entre 516 y 517, en el barrio de Ringuelet. En ese banco, cuentan los más memoriosos, Jorge Luis Borges solía sentarse junto a su primera mujer, Elsa Astete, vecina del barrio, a recordar viejos tiempos.En City Bell, en tanto, todavía hay quienes remiten al recuerdo hoy difícil de imaginar de un barrio sin comisaría, donde un único policía de a caballo -el recordado Eduardo Nogueira- se ocupaba cada noche de hacer el rondín al galope.Son historias que tuvieron por escenario a los barrios platenses y que viven en la memoria oral de los vecinos "de siempre". Relatos que hacen al acervo cultural de la región y que son rescatados a través de "Historias de Mi Barrio", un libro recientemente editado con los trabajos ganadores del concurso organizado por la Secretaría de Cultura de la Federación de Instituciones Culturales y Deportivas de La Plata para rescatar la pequeña historia de los barrios platenses."Ayer hoy y por siempre el Mondongo", de Germán Wille; "Los Hornos, su historia contada por sus adultos mayores", de Graciela Raquel Piaggio; "Circunvalación", de Eduardo Oscar Berisa; "City Bell y su gente", de Olga Edith Romero; "Ringuelet", de María Cecilia Chiusaroli y un trabajo referido a Tolosa y firmado por María Paula Polich, Analía Tellechea y María Luján Pierantonelli, forman parte de la edición en la que dejan oír su voz para contar sus vivencias los vecinos de cada barrio.En esas vivencias tienen un papel fundamental el trabajo, las costumbres, las festividades, las instituciones, los personajes y los episodios que le dieron a cada barriada su identidad.13-11-03 (foto: E. Finocchi / Conservatorio G. Girardi)

Convocatoria de vecinos a exponer la memoria barrial

Viven en la calle 13 en la zona de Atenas y preparan una movida
para el 19 de noviembre
Fotografía de la movida del 14 de octubre de 2000. Sumó a la gente y las fotos mostraron a las nuevas generaciones cómo era un barrio platense cuando el miedo no había guardado a la gente en sus casas
Una vez más los vecinos de calle 13, en la zona aledaña al club Atenas, sacarán la memoria colectiva del barrio a la calle. Será el 19 de noviembre y allí se mostrarán fotografías viejas cuando los que hoy habitan la cuadra eran más jóvenes o chicos, pero además habrá fiesta, música, se expondrán cuadros y se distribuirán estampas platenses realizadas especialmente para esta oportunidad.Esta movida que se realiza por segunda vez, está fogoneada desde el Centro de Artes Visuales, enclavado justo frente a Atenas, por Ana María Gualtieri y Pipo Santamaría junto a sus hijos. "Este año la idea es extenderla a otros barrios y a otra gente. Ganar la calle, dejar ese encierro en que se han transformado las casas para que el barrio contenga a su gente y vuelva a ser, aunque sea por un día, de los vecinos y no del miedo".LA NUEVA MOVIDAPara esa fecha el Centro de Artes Visuales además de las fotos "históricas", mostrará cuadros de su colección particular y fotografías de la joven y talentosa Mariana Santamaría. También se distribuirán estampas ciudadanas del reconocido plástico platense Marcos Calabia. Pero, como señala Gualtieri, que es arquitecta, apelando a Marc Auger, "la idea es recuperar el barrio como lugar, pertenencia, encontrarnos con el otro aunque sea de otro barrio pero que esté en la misma, invitarlos a participar, a que nos den ideas para hacer algo".El "barrio" que hablan Pipo y Ana María es 13 "desde la Dirección de Escuelas y la parroquia de Guadalupe, pasando por Atenas y hasta la Legión, el colegio de la plaza Máximo Paz que para nosotros fue siempre Tacuarí, por el monumento. Esos son los puntos fuertes del barrio. Sería lindo que todos los que tuvieran algo o tengan ideas se lleguen al Centro, 13 entre 58 y 59 o al Centro Experimental de Arte "Edgardo Vigo" en calle 15 Nº1187".EL ANTECEDENTEEl 14 de octubre de 2000 los vecinos de 13 desde 56 a 60, montaron una muestra fotográfico a través de la cual se contaba la historia de esas cuadras, de las casonas más antiguas y de sus habitantes. Fue para mostrar a los más jóvenes cómo se vivía antes en un típico barrio platense, cuando en las tardes de verano se sacaban las sillas para tomar fresco y el miedo no encerraba a la gente en sus casas.Allí se mostraron fotos del Buen Pastor, el asilo que funcionaba en donde hoy se levanta la Universidad Católica; la rambla con el paso del tranvía y pequeñas historias familias que se contaban como epígrafes de las fotografías, algunas amarillas por el paso del tiempo. Fue una experiencia maravillosa en donde 13 volvió a ser un contenedor barrio platense de otros tiempos. Y esa es la idea.Fotografía de la movida del 14 de octubre de 2000. Sumó a la gente y las fotos mostraron a las nuevas generaciones cómo era un barrio platense cuando el miedo no había guardado a la gente en sus casas. 13-11-03

Se mudan los studs del barrio Hipódromo

Esto soluciona el problema del tránsito de caballos por las calles. En esta primera etapa, se trasladarán al complejo construido dentro del Hipódromo 21 studs y 210 caballos de carrera. Así se ve cumplido un viejo anhelo de los habitantes
Un viejo anhelo de los vecinos del barrio de los studs empieza a cumplirse. A partir del próximo martes, se verán menos caballos de carrera circulando con sus vareadores por las calles de este tradicional barrio platense. Ese día se inaugurará dentro del Hipódromo local la Villa Hípica -su primera etapa-, lo que permitirá cerrar definitivamente 21 studs que desde hace mucho tiempo funcionan en la zona y a la vez trasladar 210 equinos a sus nuevos boxes.Los vecinos que desde hace más de dos décadas vienen luchando para terminar con la circulación de caballos por las principales arterias del barrio Hipódromo y todos los problemas que eso les acarrea -se complica el tránsito vehicular, las veredas y las calles siempre están sucias, se destrozan veredas y pavimentos, y hasta se pone en peligro la integridad física de los peatones y automovilistas-, ven así un principio de solución.No obstante, aquellos que rescatan las tradiciones y el folklore de cada barrio platense, empiezan a imaginar que ya no se levantarán temprano con el ruido del trote o el galope que desde hace tiempo caracteriza a ésta zona. Tampoco los amantes del turf podrán observar de cerca a sus preferidos, cuando son vareados por las calles, para las carreras de los martes, jueves o domingos.LOS QUE SIEMPRE LUCHARONLa construcción de la Villa Hípica (ver característica de la obra en cuadro aparte) permitirá en esta primera etapa colocar 210 caballos de carrera dentro de 21 studs construidos en el enorme predio que ocupa el Hipódromo local, en parcelas ubicadas a la altura del sector de la pista conocido como el de los 1.700 metros.No obstante, son más de mil los equinos que habitualmente se pueden ver en las calles de la zona delimitada desde 1 hasta 122 y de 32 hasta 44, por lo que la solución al problema por ahora será solo parcial.Rubén Solís y Noemí Molinari -presidente de la Junta Comunal Casco Urbano Norte y de la Junta Vecinal Barrio Hipódromo, respectivamente-, son dos de los vecinos que más lucharon durante gran parte de su vida para encontrar una solución al problema que ocasionan los caballos de carrera en la zona. Se cansaron de hacer gestiones, de golpear despachos de funcionarios y de reclamar, junto a numerosos habitantes del barrio, para encontrar respuestas. Hasta que salió el proyecto de construir una Villa Hípica, tantas veces postergado durante los últimos cinco años."Sabemos que con esta primera etapa de la Villa Hípica los inconvenientes no se solucionan en forma definitiva. Todavía quedarán alrededor de 800 caballos dando vueltas por las calles con sus vareadores -apunta Noemí Molinari-, pero sí esta obra representa para nosotros un gran alivio. Es una barbaridad que a esta altura de las circunstancia, con diagonal 80 remodelada y una bajada de la autopista que convertirá a este sector en uno de los principales accesos a la Ciudad, sigan circulando cientos de caballos. Los vareadores ya ni siquiera pueden cruzar las calles por el alto flujo vehicular. Por eso la terminación de 210 boxes dentro del hipódromo aliviará la situación".Rubén Solis es vecino de 121 entre 38 y 39. "El martes en la inauguración tenemos que estar todos los habitantes. Pues hay que demostrar interés para que esta obra se termine completamente. El avance es importante, pero la idea es que se concluyan todas las instalaciones para que dejen de circular caballos en las calles del barrio".En ese aspecto, el actual interventor del Hipódromo local, Orlando Caporal, aseguró que "calculamos que en poco tiempo se podría llamar a licitación para completar la Villa Hípica. Luego, la empresa ganadora tiene un plazo de un año para arrancar con los trabajos, y otro plazo de un año para terminar la obra".VAREADORES Y CUIDADORESTanto vareadores como cuidadores y dueños de caballos de carreras se mostraron conformes con la Villa Hípica. Aseguran que "ya no habrá que andar esquivando coches en la calle y se ahorrarán molestias a los vecinos de la zona".Luis, que se dedica al vareo, expresó que "la verdad es que cada día se hace más incómodo realizar el trabajo en el barrio. El tránsito se intensificó notablemente sobre diagonal 80 y ni que hablar en las avenidas 120 y 122, por ende hacer el trabajo dentro del Hipódromo, sin necesidad de sacar a los caballos del predio, facilitará mucho las cosas".5-8-01