Cristina Alfano (Poemas) a Tolosa, Ringuelet y El Mondongo

ESTACION TOLOSA SUD

Me paré en tus oxidados escalones
Con los ojos clavados en las vías
Las mismas que me alejan y me acercan
Golpeándome, sin piedad, con sus durmientes
Para que todos los recuerdos se despierten.

Cerré los ojos y los abrí rápidamente
Frente a mi se encontraban tus galpones
Más allá tus trenes y vagones
Que cansados de rodar, ya sin asientos
Han quedado recostados
En los verdes pastizales para siempre

Y giré mi cabeza bruscamente
Y me pareció ver intacta
La Escuela de Cadetes
Que a tu vera policías adiestraba
Y poniéndome en punta de pié
Hasta mi escuela 31 divisaba

La campana lejana del tranvía
Hace que mire de repente hacia otro lado
Y te veo: Marta Kosta, Redaelli y el “colo” Albano
Y a Roasio a Massino e Irigoyen, Jorge Huergo,
Los Cirones y cuantos otros que sus nombres no recuerdo.

Estación Tolosa Sud son tus ladrillos
Cada día que ha pasado de mi vida
Y tus vías son mis hijos que se expanden
Insolentes por la vida,
Ignorantes de tanta felicidad vivida.

Estación de Tolosa para siempre
Estación de Tolosa no me dejes
Que no me impidan seguir viendo tu puente
Que me lleva, que me trae y me devuelve
A mi niñez y floreciente adolescencia.

Estación de Tolosa deja que pasen
Los trenes de carga y pasajeros
Y dale un empujón a la zorrita
Para que saque de paseo a mis recuerdos.


EL MONDONGO Y SUS PERSONAJES

Cuando llegué a este Barrio comprendí
Que jamás me sentiría extraña,
Aún no compartiendo los colores
Del club de sus amores y mañanas.

A quien ví por primera vez fue a Lito,
Imponente comparado con mi cuerpo,
Luego a Mingo que parado en una esquina
Con sus ojos apagados, levantaba juego
Acumulando en su memoria tantos números
Como nombres propios de esta historia.

A Paloma caminando sin un rumbo
Volando bajo y quien sabe a donde
Con sus ojos marrones y gastados
Preguntando: quién a su hijo esconde?

Por la Diagonal 113 una tarde
Me enfrenté con un grupo de personas,
Que dialogaban y entre gestos y sonrisas
Como encontrar un lugar que los contenga
Para que juntos las tardes de descanso
Sea de amistad, alegría y más amena.

Proponían para que sea inolvidable
Convocar a la barra de antaño
Y allí estaban Pepe, el Ñato,
Chiche Muller,El Pete y Cacho Maldonado
Que entre otros que luego se agregaron
El MONDONGO TEJO CLUB inauguraron.

No conozco a mucha de su gente
Y no quiero olvidarme de algún grande
Nombraré a Favaloro y a Arturo Cozzolino
Para mí los más grande entre los grandes
Dos seres que hoy no estan presentes
Y que serán por siempre inolvidables.

ENTRE RINGUELET Y TOLOSA



Entre Ringuelet y Tolosa, mis recuerdos.

El fantasma del tren estacionado
En los galpones abandonados de Tolosa
Trajo a mi memoria aquella infancia
La escuela 31 de primaria,
las mil casas,
El puente de acero y el tranvía.
De la gente sentada en la vereda
Viendo pasar la vida día a día.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

Y vuelven los recuerdos a golpear
Las puertas cerradas de mi vida
Las abro y como punto de partida
Una luz me lleva de paseo
Balanceándome pié más pié por una vía
Bajo la atenta mirada de mi abuelo
Que apoyado eternamente en el tapial
Controlaba uno por uno nuestros juegos.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

Las plantas de laurel y mandarinas
El galpón del abuelo y el Bar de Fermín y Flora,
Donde entre juegos de cartas y ginebras,
O presenciando algún partido de bochas
Pasaban sus clientes horas tras horas.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

El aroma exquisito y penetrante
de las pizzas de la Casa Freddy,
las travesuras de cortar las tunas,
los duraznos de Emir...las bergamotas.
La farmacia Catalá y la Estafeta
Y la angostura de la calle 7.

Y los días pasan y aquellos días quedan.

Y los veranos de tilos y eucaliptos
Y los inviernos de calles embarradas
Y primaveras de alfalfa y mariposas
Que no regresarán pero han quedado
En el rincón donde los guardo,

Entre mis mejores cosas y mi alma.


VIEJO BARRIO


Viejo barrio, que el hombre en su ambición
Se olvidó de embellecer tus calles.
Pudo más la soberbia del poder
A cumplir con la palabra dada.

...y tus niños se revuelcan en la basura.

Viejo barrio de arroyos y zanjones
Con luces tenues y calles embarradas
Con casas de cartón, chapa y ladrillos
Gente con poco, apenas: frenar el frío
Que el viento ingrato del invierto infiltra.

...y tus niños juegan con la escarcha.

Viejo barrio de Ringuelet y vías,
Con tu arroyo, tu puente y el Mercado,
Pasó el tiempo, marcha atrás de arriba a bajo,
Que estás pobre y con gente sin trabajo.

...y tus niños no se educan y trabajan.

Viejo barrio , jamás podré olvidarte
Porque allí crecí feliz jugando
En tus campos de alfalfa y mariposas
Tan libre como el viento y las estrellas
Que hoy me duelen tus chicos que no juegan
Con autitos, ni muñecas ni una hondera.

...y tus chicos sufren pero no se quejan.

A tus chicos los explotan , les enseñan
A mendigar, a limpiar vidrios; los condenan
ignorantes del mañana ,
a arrastrarán su dignidad por otros suelos.

...y tus chicos crecen colmados de tristezas.

Viejo barrio ya nada podrás hacer para cambiarlos
Mas que mirarlos crecer con gran tristeza,
Con sus vientres hinchados por el hambre
Y sus piecitos enterrados en la pobreza.

*Cristina Alfano, es oriunda de La Plata, provincia de Buenos Aires. Ha participado de los concursos literarios organizados por el Centro de Estudios Poéticos de Madrid, España, recibiendo varias distinciones. El 13 de abril de 2005 fue considerada Mención Especial en el concurso realizado por Ediciones Raíz Alternativa, y sus poemas fueron parte de la Antología Latinoamericana.